[atrás]
  Parranda EL CERRILLAL

La alegría de una auténtica parranda que vive la música. Muchos son ya los que no quieren perderse los bailes de taifa de El Cerrillal: más de tres horas sobre el escenario, ¡sin repetir una composición!

La Parranda El Cerrillal viene presentando con extraordinario éxito por todo el Archipiélago un amplio repertorio contenido en sus dos discos: El baile de taifa y Serenatas.

Ambas grabaciones reúnen un gran número de temas rescatados, fruto del trabajo de campo realizado por los componentes de El Cerrillal, colectivo que se caracteriza por su sólido compromiso con la recuperación de la música canaria de antaño.

El repertorio de El Cerrillal, que puede alcanzar las tres horas ininterrumpidas sin repetir ni un solo tema, viene a ofrecer un nuevo enfoque al abordar la herencia de la tradición oral de las islas con la máxima frescura y autenticidad, lejos de tratamientos formales.

A su participación en Womad-2001 en la capital grancanaria, hay que añadir a lo largo de 2002 sus éxitos en Folk Segovia, Madrid, Ciudad Real... así como en el III Encuentro para la Promoción y Difusión del Patrimonio Folclórico de los Países Andinos, celebrado en Granada.

La Parranda El Cerrillal, integrada por once componentes, se ha preocupado por lograr una fiel reproducción, tanto con su repertorio, como con su instrumentación y estructura, de las antiguas parrandas que animaban entre 1930 y 1960 los bailes de taifa.

La Parranda, en exclusiva con el Centro de la Cultura Popular Canaria, pertenece a la reconocida Escuela Taller Tildet, del pago costero de La Pardilla, con sede en el antiguo colegio María Suárez de Fiol y formada por más de ochenta componentes distribuidos en sus cinco talleres.

Es en el Taller de Recuperación de la Música y Bailes de Taifa de la primera mitad del siglo XX donde surge y se consolida La Parranda El Cerrillal, con una fuente de información de excepción, don Pedro Martel, del pago cumbrero de Las Breñas. El maestro Pedro, uno de sus más veteranos componentes, es a quien debe El Cerrillal buena parte de más del centenar de piezas que obran en su repertorio.

Los bailes de taifa en Las Breñas, como en tantos otros pueblos de Canarias, en los tiempos difíciles de la primera mitad del siglo XX, eran organizados por un grupo de jóvenes inquietos, que se reunían después del sol puesto, en torno a un alpende, una era, poceta de agua, etc.

Unos buscaban la ubicación del baile: en casas particulares, cuevas... otros invitaban a todas las mujeres del barrio (puesto que si una vecina no era invitada, las más cercanas no acudían por respeto a ésta), otros buscaban los posibles asientos para mujeres y tocadores, y el resto se encargaba de comprar la bebida para los asistentes, generalmente anís y ron.

El folclorista Manuel Lorenzo Perera no ha dudado en calificar a La Parranda El Cerrillal como “un oasis de cultura tradicional surgido en el Valle de Telde”, cuyo repertorio abarca gran diversidad de géneros folclóricos.

Entre ellos se encuentran composiciones que datan del siglo XVIII (isa vieja), otras de procedencia centroeuropea, arraigadas a finales del siglo XIX (mazurca de Temisas, polka del matrimonio). E incluso ritmos aportados por los indianos cubanos, además de otros cuyos orígenes geográficos y cronológicos se desconocen y que se han interpretado desde siempre, como es el caso del Ron, María de los Dolores, pasodoble de Lanzarote... , titulados tantas veces por la incidencia de algún elemento sobresaliente de su letra.

El nombre de El Cerrillal -afirma Manuel Lorenzo Perera- procede de “un topónimo que hace referencia a un paraje caracterizado por la abundancia de cerrillos, una planta salvaje que suele aprovechar el ganado en su deambular, característica de la zona de Telde”.

El Cerrillal desarrolla además de la investigación, una labor de popularización de los bailes alrededor de los que se concentra una cantidad cada vez mayor de público.

Es cada vez más frecuente la presencia de esta divertida parranda en múltiples pueblos no sólo de Gran Canaria, sino de otras islas.